
En estos últimos años más fibras han ido uniéndose a las tradicionales. Ya no sólo hay lana, seda, acrílico, viscosa o algodón, ahora hilos hechos con soja, algas marinas, maiz o bambú son habituales en las tiendas de lanas. La fibra de leche es una de estas nuevas fibras.
¿Cómo se hila la leche? Se le saca el agua y se desnata. Se somete a la proteina de la leche a un proceso que hace esta proteina líquida, pudiéndose entonces hilar por el mismo proceso con el que se hilan los acrílicos o el rayon, el hilado húmedo.
¿Qué aporta la proteina de leche a estas fibras más tradicionales? Primero suavidad, suavidad en apariencia y tacto, además de un brillo como de seda. La proteina de leche también aporta durabilidad y resistencia a las fibras, además de propiedades antimoho y antibacterianas.
Como ya he comentado en las lanas comerciales la fibra de leche se combina con otras fibras. Con algodón como en Rowan Milk Cotton o SWTC Craft o Kollage Creamy entre otras. Con acrílico como en Phildar Phil Milk. También la he visto combinada con seda y cashemere en la calidad Silk 4 Milk de la casa portuguesa Rosários 4. En España, de los hilos citados antes, podéis encontrar el Milk Cotton en los corner Rowan y el SWTC Craft en Tira del Ovillo.











